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viernes, 19 de noviembre de 2010

Fortaleza: Canoa Quebrada (27/10/10)

Canoa Quebrada está a unas 6h de la ciudad de Fortaleza, pero no tiene nada que ver. Dicen de ella que es el refugio de la población hippie del lugar y es bastante cierto. Se escucha música de Bob Marley y su calle principal, llamada Calle Brooklyn, se llena de paraditas y gente sin preocupaciones a partir de las 7 de la tarde.
Acantilados de Canoa Quebrada
No es una negrita, es la Sara con la piel a no poder más de color!

Llegamos a Canoa Quebrada después de un viaje de noche en autobús, para no variar, en el cual conocimos a Elisabeth, una maña residente en Barcelona y escritora que llevaba un año viajando y estaba en la recta final de su viaje. A las 6 de la mañana nos pusimos a buscar alojamiento y finalmente nos quedamos los tres en una posadita con habitaciones en altura donde veíamos el mar cada mañana que nos levantábamos ( y la verdad que muy barato: 35 reales por pareja = 15€) .


 


Fotos arriba: Chicos haciendo capoeira en la playa.
Foto: No es un modelo es Ami!!! .... como me haces esto Sara!

Este pueblecito es muy tranquilo, y la verdad es que lo necesitábamos. Ciertos días del año, en sus playas, las comunidades hippies encienden fogatas y hacen grandes fiestas. Sus pequeños acantilados rojos, separan al pueblo de la playa y le dan a la playa un aire de refugio. Nos pasamos dos días relajándonos y andando por la playa. Teníamos que coger fuerzas para seguir nuestro viaje.


jueves, 14 de octubre de 2010

de Buzios a Itaúnas, el pueblecito perdido de las dunas

Buzios es muy bonito, pero el tipo de turismo que buscamos en Brasil no es este. Vamos en busca de rincones diferentes y que recordemos por algo especial. En un rincón del estado de Espíritu Santos encontramos Itaúnas.

Para llegar a este pueblecito casi desértico viajamos de noche. La verdad es que nos estamos aficionando a viajar de noche ya que nos ahorramos la noche de hotel y los onibuses de Brasil son muy cómodos. Son semicama (existe executivo y normal) en ambas modalidades y así amanecemos en cada lugar por la mañana. Lo peor es que hace mucho frio dentro de ellos, pero suerte que tomamos “prestadas” unas mantas del viaje de Iberia de BCN a Rio (bueno seguro que ya las pagaríamos!!).


Llegamos a Itaúnas vía Vitoria (capital de Espíritu Santo). Cuando llegamos caminamos a las 6 de la mañana por las calles de Vitoria. Hay que decir que es una ciudad de edificios altos y bastante oscuros. De hecho es lo que nos estamos encontrando en las ciudades con población considerable de Brasil, por lo que la idea paradisiaca que se tiene desde España se aleja bastante. Incluso fuimos a la playa con las mochilas y después de decidir que no nos gustaba fuimos nuevamente a la estación para coger el primer bus una ciudad más al norte. Llegamos a Linhares. Cuando llegamos allí nos pasó lo mismo. Dormimos en un hotelillo de carretera muy básico, pero descansamos. Decidimos que a la mañana siguiente nos íbamos en el primer bus a la ciudad más próxima a Itaúnas (Conceiçao da Barra) que saliera de esta ciudad en la que estábamos donde a las 20.00h todo está cerrado y las casas tienes verjas electrificadas alrededor de las puertas de entrada. Nuestra estancia en el estado de Espirito Santo no nos estaba gustando. Finalmente cogimos uno de los 4 autobuses que salen al día hacia Itaúnas. Creemos que valió la pena.
Cuando llegamos a este pueblecito que tanto nos había costado llegar, encontramos a lugareños agradables, mucho calor, calles sin asfaltar, pero un pueblo medio cerrado en temporada baja y sin casi gente por las calles. Después de preguntar en algunas posadas para pasar la noche, en la más barata nos pedían 40R$, encontramos una especie de camping, la verdad que lo que ellos llaman camping, es la parcela que tienen en sus propias casas y las habilitan para acampar, pero ya nos valía y así de paso estrenábamos la tienda, por cierto nos cobro 20 R$. ( 8€ Más o menos ).

Este no es nuestro camping pero es una anecdota!!

 
Nuestro "camping" y la tienda. PD: esa noche nos llovió.... jajajaj






 
La verdad es que Itaúnas no se parecía a ningún otro pueblo de los que hasta el momento habíamos visto y sobre todo sus playas de dunas y es que está situado en medio de una reserva natural, fíjate tú! Es especial caminar por las dunas de arena blanca y subirte en ellas para ver a una banda los manglares de la reserva natural y a la otra el mar, siempre revuelto, con kilómetros y kilómetros de playas desérticas. Aquí les mostramos las imágenes.