sábado, 25 de diciembre de 2010

Che! Estamos en Argentina: Buenos Aires con Romina

Ami y Romina
Llegamos a Buenos Aires y allá en el mismo Puerto Madero nos recibe nuestra gran Romina.

Romina es nuestra amiga argentina que conocimos en Búzios (una de las primeras entradas del blog en Brasil) y que nos caímos muy bien de seguida, con lo cual ella nos invitó en su día a su casa en Lanús y como no, nosotros aceptamos.

Eran las 23h mas o menos por lo que tuvimos que tomar un taxi para llegar a su casa. Ella nos había dicho que vivía en un pueblo lejos de B.Aires (capital federal) por lo que nosotros nos imaginábamos algo parecido a Terrassa pero en pequeño. Enseguida nos dimos cuenta de que B.Aires es enorme, con la ayuda del taxista y Romina (guía experta) averiguamos que solo en el area metropolitana por así decirlo había unos 19 millones de hab. Asi que Lanus equivaldría a Hospitalet pero a 45 min. del centro. Hay que decir que llegamos un viernes.


Llegó el sábado y ya instalados en Ca la Romi pudimos ir a visitar el centro. Visitamos el barrio de la Boca y como no Ami (visité) visitó la bombonera. En Terrassa es otra cosa pero aquí es el estadio donde juega Boca Juniors, equipo de Maradona.

Fotos: Estadio de la Bombonera y Barrio de la Boca




Despues de visitar la boca, un barrio muy colorido lleno de restaurants y de gente bailando tango, comimos en un mercado popular y fuimos a visitar San Telmo. Un barrio mas cercano al centro con una plaza llena de artesanos y algo bohemio. Nos gustó mucho.


Al día siguiente seguimos visitando el centro (microcentro) lleno de calles comerciales con librerías sobre todo y tiendas de souvenirs y como no, llegamos al Obelisco, espectacular y además Romina tiene el privilegio de trabajar en una oficina cerca donde desde su balcón se puede ver. Yo creo que esta flaca maneja plata y además es una zona con mucho quilombo.

Ami Sara con la furgo en el obelisco de Buenos Aires
Lo mejor vino por la noche. Un asado argentino, que Edu (hermano de “Romi”) con la ayuda de Pascual (el padre de ambos) hicieron mientras bebíamos unos cinzanos. Hay que decir que Edu es mucho mejor persona que Romi, jejeje! ¡Que no flaca que te queremos mucho! Por cierto el asado buenísimo y la compañía también. Romi, Edu y Leti (su pareja), Patricia (amiga) y nosotros. Lo pasamos muy bien la verdad! Gracias chicos! Nos trataron como si nos conociesen de siempre. Así todo es muy fácil.

En principio nos íbamos a quedar dos noches en Lanús y tres en un hostel en el centro pero estábamos tan a gusto allá que abusamos de la confianza y nos quedamos todos los días en casa de Romi, la pobre, pero porque ella quiso, eh!

También fuimos a visitar a nuestro otro amigo argentino Fede. En La Plata pasamos un dia visitando sus calles, comiendo con la familia de Fede y disfrutando de su compañia. Recordamos momentos vividos en Brasil y disfrutamos. Gracias Fede!



Fotos: Ami bebiendo mate de camino a la Plata y Sara, Romi y Fede en la catedral de La Plata


Comiendo choripanes y bondiolas con Romina y Edu en Puerto Madero

Pasaron los días y fuimos descubriendo un poco de B.Aires, ya que es enorme y visitamos algunos barrios como Palermo, Recoletas o Puerto Madero donde cenamos en un puesto callejeros unas bondiolas y unos choripanes. Por la noche nos veíamos con nuestra flaca ya que ella trabajaba. No vamos a desvelar su oficio por si se siente incómoda pero es común de los argentinos, empieza por psi y acaba por ologa. Pasamos seis días en Ca la Romi y tenemos la sensación de que dejamos una amiga por el camino pero lo mejor es que en unos días volveremos y para asegurarnos de ello dejamos algunas cosas de nuestra mochila en su casa ya que para visitar el norte serían un lastre. Total, que Buenos Aires es una ciudad con algo especial, ya será por la cultura que se respira o por su gente, dicen que los porteños tienen la fama de arrogantes y soberbios. En nuestra experiencia no se reflejó nada de eso (excluyendo a los que conocimos) y opinando solo de la gente de a pie.

Quizá hemos sido un poco empalagosos con Romi, pero gracias a ella pudimos disfrutar a lo grande de esta Megaciudad en la que aprendimos a movernos con bastante soltura y con las precuciones adecuadas. Solo nos faltó irnos de jodas a unos boliches (irnos de fiesta a unos Pub’s), pero eso llegará…

 
 
Fotos: Cementerio de recoletas donde está enterrada Evita Perón y Romina y Sara haciendo las locas en el Obelisco. Abajo: Ami y Romina admirando Buenos Aires

Nos vemos por el norte del país, destino Iguazú.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Uruguay II: Montevideo y Colonia

Después de salir de Cabo Polonio, nos dirigimos a Punta del Este. Esta parte de Uruguay es muy turística, tanto que parece Lloret pero con Uruguayos, no solo en lo comercial, sino también en los precios, así que nos fuimos rápido. Llegamos a Montevideo tras cinco horas en autocar. Nos esperaba Rafael para pasar dos noches en su casa.

Sara, Ami y Rafa
Rafael es un chico simpático que también pillamos en época de exámenes, por lo que intentamos no molestar demasiado e ir por nuestra cuenta. Hay que decir que nos ofreció su casa por completo y disfrutamos de cenas agradables. Gracias Rafa!!

Montevideo es una ciudad agradable y no demasiado grande para ser capital. Eso se agradece cuando no conoces y cuando tienes que recorrer en bus. Caminamos por el centro, visitamos la biblioteca nacional, subimos a un mirador con vistas a todo Montevideo y visitamos el casco antiguo y la famosa plaza Independencia donde se encuentra la figura del comandante Artigas.

Vista panoramica de Montevideo



Fotos: Pza Independencia y pareja de tangeros

 
Hablamos y hablamos, ya que a los uruguayos les encanta hablar, conocer y aprender. Y por supuesto comimos como nunca. Si a alguien se le ocurre pedir un chivito al plato, típico de Uruguay, (ternera con huevo, varias capas jamón dulce, queso y acompañado de patatas fritas y ensaladas) que vaya sin haber almorzado. O que se pida también matambre, típico plato de ternera que cuando los uruguayos dicen que es pequeño significa que es enorme. En Montevideo pasamos cuatro días (tres noches en casa de Rafa) y la verdad que nos resultó bastante agradable. Después seguimos viajando hacia el sur, a la ciudad de Colonia de Sacramento, mucho más pequeña y a unas dos horas.


Fotos: Asado Uruguayo y Sara&Ami en el Ferry de Colonia a Buenos Aires

 
Nos decía la gente que no nos podíamos ir de Uruguay sin haber visitado esta ciudad y eso es lo que hicimos. Colonia es más bien un pueblo grande que tiene un centro histórico precioso, con calles adoquinadas y con casas de la colonia portuguesa y española muy bien conservadas (patrimonio de la humanidad). Pero lo que nos gustó también fue la cantidad de coches de la época que se veían por la calle, algunos en funcionamiento y otros simplemente abandonados pero que formaban parte del paisaje urbano, (algunos rellenos de plantas, vaya paranoia).



por las calles de Colonia

Colonia y de fondo Buenos Aires
No hay que decir que seguíamos comiendo de pu…ro vicio jejeje!!! Encontramos chiringuitos callejeros que hacían unos combinados tremendos. Nos da que los kilos que hemos perdido por el calor de Brasil se están recuperando. No lo hemos comentado pero dormimos en un hostel de la cadena HI donde más de una vez hemos dormido en este viaje.

Si hay que resumir Colonia en una palabra, esa sería: “pintoresca”.

Al tercer día nos disponíamos a cruzar en Ferry en una hora hasta Argentina, (donde nos esperaban en Puerto Madero) la cual podíamos ver desde Uruguay, separados por el Rio de la Plata. Hemos de decir que Uruguay en nueve o diez días se nos ha hecho corto, es un país que hay que disfrutarlo tranquilo y al menos en veinte días, transmite mucha tranquilidad y aunque no es muy reconocido turísticamente, volveríamos seguro. Pero esta es solo la opinión de quien les está redactando.


Un saludo enorme y nos vemos en Buenos Aires.



lunes, 13 de diciembre de 2010

Entramos en Uruguay: Chui, Punta del Diablo y Cabo Polonio

Familia, amigos y blogueros nuestra aventura por Brasil ya ha acabado, entramos en Uruguay.


Como siempre esperando

Estamos saliendo de Brasil, y llegamos a Chui. Podríamos decir que Chui es tierra de nadie. Todavía en el bus en tierra Brasileña, pasas la frontera donde el conductor del autobús para que nos marquen los pasaportes con el sello de salida de Brasil, y allí entras a Chui.



Es curioso ver como una calle nada más separa dos países. Nos quedamos una noche y casi dos días en Chui sin tener el pasaporte sellado ya que hasta que no saliéramos de Chui camino a tierra Uruguaya no nos sellarían el pasaporte con entrada a Uruguay. Los comercios en ambos lados tenían claro a quien pertenecían, incluso en unos nos cobraban con reales y cruzando la calle en pesos uruguayos. Sin embargo captamos al momento el olor a churrasco, queso, embutidos y vinos que había en la parte uruguaya, por eso nos quedamos más por allá, como tontos, no? La verdad que es toda una experiencia!


Nuestro próximo destino era Punta del Diablo. Este pueblo de calles sin asfaltar es un pueblo diferente al resto de ciudades. Con la playa de fondo, casas muy separadas y casi vacío aporta tranquilidad a nuestro viaje. La verdad que de camino a Punta del Diablo ya nos había sorprendido el tipo de gente que se subía al bus. Habíamos visto a los típicos uruguayos del norte, los gauchos, con sus botas camperas, sombreros del oeste y fajines de cuero, siempre acompañados de la matera de piel (para meter el mate y el termo). Los uruguayos beben mate a todas horas! Y son la tranquilidad personificada. El paisaje también cambiaba bastante, grandes prados verdes repletos de vacas, caballos, ovejas y algún que otro gorrino. ¡Mucha carne!




nuestro hostel en Punta del Diablo
Ami de reflexión
 Después de pasar la noche en Punta del Diablo y relajarnos un poco nos dirigimos a Cabo Polonio, íbamos casi sin información del lugar ya que no aparecía en nuestra guía. Nos esperaban unas cuatro horas de viaje a no sabemos dónde.

Llegamos al destino y nos bajamos las seis personas que quedaban en el autocar. Azilis (francesa), Lucas (brasileiro), Matt y Anna (ingleses) y nosotros. Estábamos en un descampado rodeado de algunos árboles y algún 4x4 que había aparcado. Fue bueno porque todos nos miramos como diciendo que hacemos aquí casi de noche…Después de preguntar a un hombre nos subimos en uno de los 4x4 que era la única forma de llegar a Cabo Polonio. Era un parque protegido.

Sara en el 4x4 camino a Cabo Polonio

El 4x4 nos llevo durante casi veinte minutos por un bosque lleno de dunas, algo muy raro y casi a oscuras hasta dejar ese bosque, vimos dos ciervos mirándonos y un búho, ¿que pasa aquí? Nada, llegamos a una playa y al fondo se veía como un pueblo y un faro. Llegamos al pueblo y los dos ingleses se quedaron en una posada que tenían reservada y los demás nos fuimos a casa de una mujer, recomendada por el chofer del 4x4, y a la que pudimos rebajar el precio inicial por ser cuatro, 200 pesos uruguayos ( uyu ) , unos 8€ p/p. Nosotros dormimos en una habitación privada tipo cabaña en la que cabía la cama, las dos mochilas y poco más. Cenamos allí embutido que llevábamos y hasta mañana.

Al amanecer pudimos ver bien donde estábamos. Era un pueblo sin asfaltar claro ( arena de playa ) y con casitas algunas de madera y otras de tocho pero pequeñas, casi todas de color blanco. Era un sitio tranquilísimo sin coches, motos y lo mejor, sin luz ni agua corriente rodeado de mar y dunas. ( nos duchábamos con agua de pozo calentada a gas ).


Nos fuimos a averiguar un poco y rodeando el pueblo por unas rocas pegadas a la costa dimos con el faro del pueblo. Pero lo más impresionante es que detrás del faro (la noche anterior escuchábamos como llantos de niños o gritos) había una colonia de unos 250 lobos marinos, ¡eran ellos los que gritaban por la noche! Era una imagen muy bonita el ver esos animales tan de cerca, hasta nos subimos encima de ellos y nos llevaban de paseo. Eso no, es coña, lo que pasa es que esta entrada es larguísima.


Faro de Cabo Polobnio y visita



Las playas desiertas de Cabo Polonio



Vista panorámica de Cabo Polonio desde su faro

Total que estuvimos tres días, nos encantó, hicimos buena onda con Lucas y Azilis (que tocaba el acordeón) y lo pasamos muy bien. Una noche nos llovió pero no nos mojamos. Otro día hicimos arroz con verdura los cuatro y bebimos mate con la dueña de la posada a todas horas y a mansalva. Cabo Polonio nos encantó por su tranquilidad, ambiente hippie y relajado y por que ha sido el lugar donde hemos tenido la sensación de estar realmente aislados de la civilización.


Foto: Aziliz, Sara y Lucas

       

 Bueno blogueros, un saludo y disculpad la brevedad de esta entrada.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Florianópilis: Un Brasil diferente (7/11/10)

Llegamos a Florianópolis después de diez horas de viaje en bus desde Sao Paulo, la cual solo visitamos para llegar al aeropuerto y coger el transporte que nos traería hasta esta ciudad. Pasamos de largo porque nos pareció una ciudad inmensa y queríamos tranquilidad lejos de una gran urbe.
Como dice en la entrada, Florianópolis ( Floripa ) es un Brasil diferente. Nada más llegar nos dimos cuenta de que tal y como nos habían dicho esta ciudad era lo más parecido a Europa que encontraríamos por Brasil. Tanto por sus infraestructuras en carreteras ( más ordenadas y más seguras ), en la arquitectura y en la gente, a la que se le podría confundir con nórdicos inclusive.
Llegamos a la estación y nos pusimos vía internet a buscar alojamiento, todo muy caro. Momentos antes un hombre que captaba turistas nos comentó de una posada con la que él trabajaba. Ese tipo de asaltos no nos gustan pero en realidad fue la mejor opción y fuimos donde nos dijo ( Chocolate tur ) así es como se llamaba en su tarjeta de agente de turismo. Nos llevó a una posada que nos sorprendió ( 40 reales por noche ) porque tenía su propia cocina y estaba muy bien en todos los sentidos y lo mejor era la zona, la más tranquila de la isla y a cincuenta metros de la costa donde cada día venían los pescadores a la lonja. La parte de la isla se llamaba Barra de Lagoa, un sitio muy tranquilo y acogedor, porque no lo habíamos dicho, pero Floripa es una isla y además bastante grande.


Allí estuvimos tres días de tranquilidad con algún treking de por medio. Disfrutamos del lugar, aunque hay que decir que la isla es grandísima. Es una isla para hacerla en coche ya que en autobús, cualquier destino queda a dos horas como mínimo. Teniendo en cuenta esto disfrutemos de Barra de Lagoa y compramos mucho pescado. Un día hicimos paella, porque la ocasión lo requería y al segundo día, cuando vimos que unos pescadores venían a descargar pescado quisimos comprar un bonito y muy amablemente nos lo regalaron! Nos quedamos sorprendidos, pero nos lo comimos con más gusto.





Para acabar de disfrutar de Floripa el último día hicimos una excursión para llegar a una playa virgen que nos había comentado. A la excursión se unieron dos perros callejeros que estuvieron las más de tres horas de caminata con nosotros. Un hombre local nos comentó que era normal que se juntaran a los turistas ya que éramos los únicos que los tratábamos bien. Este hombre nos invitó a pasar el pequeño canal en su barca, momento que pensábamos que nos íbamos a deshacer de los perros, pero no!! Se subieron en la barca. Bueno fue una compañía diferente.





Florianópolis también nos había gustado pero estábamos a punto de abandonar Brasil. Próximo destino URUGUAY!