martes, 9 de noviembre de 2010

Recife y Olinda (17/10/2010)


Seguimos subiendo por la costa Brasileña y llegamos a Recife. Recife es una capital de grandes edificios. Para que nos entendamos, es un Benidorm multiplicado por 10. La verdad es que notamos el nivel adquisitivo de la gente de Recife, la cual vive en grandes edificios al lado del paseo marítimo. No hace falta notarlo, simplemente mirar. Aunque no todo esto es Recife, en la parte antigua y el puerto también vive la clase más humilde de Recife en casas normales.

Después de alojarnos en un hostel de juventud en segunda línea de playa, nos fuimos a disfrutar de ella. Nos sorprendió ver un cartel de “cuidado ataque de tiburones”. Algunos dicen que los ciudadanos de Recife no se mojan más que los pies, pero la verdad es que había gente disfrutando del mar algo más allá de la orilla. Más tarde nos explicaron que una empresa de Recife había abocado residuos al mar de forma ilegal y los tiburones habían acudido en masa. Y hace un par de años hubo ataques serios a surfistas y a algún niño. Ahora parecía que el tema estaba más controlado. Pero más vale prevenir.
 



 
La parte vieja de Recife, a nuestro parecer, no tiene mucho interés. Es verdad que Recife está formada por diferentes islotes y bordeada y unida por muchos puentes, los cuales le da su encanto (dicen que la ciudad es mucho más bonita verla desde un barco) y son agradables de conocer siempre que no haga un calor infernal como el que hace en octubre por las calles de Recife y el cual padecimos nosotros. Como íbamos diciendo, Recife no nos pareció que tuviera ningún interés arquitectónico, aunque si una vista del mar muy linda.


Sara y Ami en la catedral de Recife, casco antiguo.

 Después de descansar dos días en Recife fuimos a Olinda en un onibus de línea normal ya que se encuentra a 30 min de bus. Olinda es una ciudad también costera que dicen que es la hermana pequeña de Recife pero cuando llegamos allí, no sabemos quién se inventó eso de la hermana pequeña de Recife, porque no tiene nada que ver. Olinda es preciosa, con sus casas bajas, sus calles empedradas, sus iglesias (muchísimas por metro cuadrado) y sobretodo por su Plaza da Sé, llena de artesanos desde la que se tiene una vista de Recife y de Olinda durante el atardecer. Como las playas de Olinda no son muy accesibles para el baño, ya que tienen un dique natural que aprovechan los pescadores muy bien, decidimos rentabilizar el hostel de juventud y su piscina.




Atardecer de Recife desde Olinda

 Fotos: Plaza da Sé de Olinda y Sara (foto de al lado)

En este hostel de la cadena HI (hay por todo el mundo), nos dejaron una habitación de 4 para nosotros solos. El hostel tiene piscina (como ya hemos dicho!) y una zona al aire libre muy agradable con hamacas, por lo que conocimos a mucha gente, como a un chico chileno (David) que estaba viajando por Sudamérica en bicicleta, a Jose (un hombre peruano pero residente en Paris) que visitaba Brasil por segunda o tercera vez y una pareja Uruguaya, Cecilia y Tabaré, muy agradables y simpáticos con los que nos agradó conversar y nos apenó despedirnos.


Después de disfrutar de Olinda menos de lo que nos hubiera gustado decidimos seguir nuestro viaje hacia Natal, ya que nos esperaban personas brasileñas para alojarnos y teníamos ganas de llegar a esta ciudad.


domingo, 7 de noviembre de 2010

Mis sandalias planas de Salvador de Bahia

Esta es una entrada especial y personal. Es un espacio que representa algo muy especial de este viaje. Existe una canción de Jorge Drexler (Todo se transforma) que refleja muy bien lo que Ami y yo pensamos de la vida. La vida es tan simple como uno quiera que sea. Las personas somos quien promovemos tener la vida que tenemos y hay una teoria universal muy bonita que nos ha acompañado durante los preparativos de este viaje: Cada uno da lo que recibe y uno recibe lo que da.

Esta canción ha sido significativa para nosotros, sobretodo con Sonia y Roger que nos han hecho apreciar este principio tan sencillo. Por eso esta entrada se la dedicamos a ellos, y sobretodo mostrandoles mis sandalias planas que compré en Salvador de Bahia y que algun dia volverán a Barcelona.


Sandalias que fueron hechas con las manos ancianas de una mujer brasileña que estaba sentada en un puesto de artesania delante del mercado modelo de Salvador, donde antiguamente vendian a los esclavos de color, y que nos hizo fijarnos en ella para comprarle las sandalias. Mujer que muy agradecida nos regaló un collar de caracolas que llevo colgado con gran cariño.

Aqui os dejamos la canción, solo pedimos que escucheis atentamente la letra, si quereis. Clikar en el enlace para ver:

sábado, 30 de octubre de 2010

Maceió: Estado de Alagoas (15/10/2010)

Dejamos atrás Salvador y cambiamos de estado. Estamos en Alagoas. Maceió es famosa por sus playas y eso lo ibamos a disfrutar. Hemos estado dos dias, el primero peleando por buscar alojamiento, ya que empieza la temporada alta y es uno de los sitios más caros que hemos encontrado. Y el segundo dia: Señoras y señores, esto es Maceió:

 





jueves, 28 de octubre de 2010

Salvador de Bahia

Pedimos disculpas a anuestros seguidores del blog, pero aqui teneis la siguiente entrada y la continuación de nuetsra aventura! En un par de dias pondremos más.


Estamos en Salvador de Bahía, llegamos de mañana después de un largo viaje de autobús de noche. Estamos en una ciudad grande, muy grande. Muy parecida a Rio de Janeiro pero con un centro financiero algo más “actual”.

Llegamos al hostel juvenil del barrio de Barra y descargamos, huele a playa y el sol pica más de lo normal. Cabe decir que estamos en el Estado de Bahía, y parece mentira pero cada vez que cambiamos de estado hay algo nuevo. Por ejemplo, en Bahía es el sol y que la gente ya es casi al 90% de color.

Cuando nos asomamos a la Bahía de Todos los Santos (Bahía donde se encuentra Salvador) vimos una playa sin grandes olas como no habíamos visto, con piedras que hacen de barreras naturales y que permiten que hayan pequeñas piscinas en la misma playa de agua cristalina donde los niños y los no tan niños se bañan. Los ojos nos habían cambiado, parece que estábamos viendo algo de lo que esperábamos encontrar en Brasil.

En Bahía hemos encontrado a gente muy amable y los 3 días que estuvimos en Salvador disfrutamos de las playas, no sólo de la playa de Barra, ya que Salvador tiene playas por toda la Bahía verde azules preciosas, y más al norte algunas como Paraíba, Amarila o Rio Vermelho, que aunque no son tan espectaculares permiten caminar hasta el Barrio de Barra si tienes unas dos horas (unos 8km) y aguantas el Sol. Como ya veréis estamos quemando lo que comemos!! Yo creo que no he caminado tanto en mi vida!!

También hay que decir que la gente de esta ciudad no es del todo “limpia”. Tienen otro concepto de la limpieza y la conservación. Por ejemplo, el día festivo de “Las Crianças” (El día de los niños) fuimos al famoso barrio de Pelourinho y cuando volvimos la playa era un mar de escombros y gente bebiendo. La verdad es que nos quedamos sorprendidos, pero más aún cuando vimos que la limpieza de la playa (no os exagero cuando digo km de playa) lo hacían algunos empleados barriendo la arena con escobas!!!!).






Pelourinho es un barrio bonito con más iglesias por metro cuadrado que nunca hemos visto. Se caracteriza por sus casas de colores, por los artistas, pero también por su peligrosidad y por sus niños de la droga. Allí estuvimos recorriendo sus calles y viendo sus pobres ciudadanos. Célia, una mujer que trabaja en una tienda de suvenir nos invitó a entrar y a sentarnos sin ningún interés extra. Estuvimos hablando sobre el barrio, los extranjeros, los políticos y la educación del país. También hablamos de los niños de la droga que debido a la no educación de parte del país son niños sin padres reconocidos que se enganchan al crack (uno de los grandes problemas de Brasil y que a la vez genera la delincuencia). Estando hablando con ella entró uno de los niños, con signos de estar “colocado” y nos comentó que era al único que le daba algo de galletas porque sabía que se las comía y no las cambiaba por drogas. Cuando el niño recibió su paquete nos miró y nos ofreció de esas galletas. Ese gesto nos impactó sabiendo que no tiene nada. Fue una escena que creo que no olvidaremos.


Fotos: Elevador y Mercado Modelo

 
Barrio de Pelourinho



Foto: Vista de Pelourinho
Fotos arriba: Calles de Pelourinho


Referente al resto de Salvador nos ha gustado el ambiente festivo de la gente y que caminando por la calle escuchas Axé, Samba o Forró (músicas brasileñas). Nos quedamos con su comida a kg (o a peso) y con un bronceado intenso a pesar de nuestro factor 30 de protección que nunca nos hubiéramos comprado en Barcelona. Próximo destino: Maceió

Fotos : Ami y Sara con el paseo y el faro de Salvador de Bahia de fondo.

martes, 19 de octubre de 2010

Por fin llegamos a Porto Seguro: 8/10/2010

Estuvimos dos días en Itaúnas y volvimos a deshacer el camino andado hasta 2 horas atrás para salir de Itaúnas (el transporte en Brasil es así, no tienen tantas conexiones como estamos acostumbrados). Llegamos a Porto Seguro después de volver a viajar de noche.

Hemos llegado a Porto Seguro y no sin complicaciones ya que hemos llegado en un Feriado (puente festivo). Conseguimos alojamiento en una pensioncilla. Porto Seguro es muy bonito, ya estamos en el estado de Bahia y la gente, el clima y los paisajes cambian. Hay que decir que todo en esta ciudad es carísimo, quizá porque es festivo o quizá porque es un pueblo muy turístico.

Lo primero que hicimos fue empezar a caminar por la playa, playas larguísimas,bastante guapas y con un sol que pegaba fuerte acompañado de viento,menos mal. Total que con la tontería, calculando después en el albergue vimos que habíamos recorrido entre diez y doce km, un total de unas dos horas y media o tres. Así acabamos de cansados y con un dolor de cabeza ( casi una insolación ), yo ( Ami ) fue quien lo notó mas al cabo del rato ya que con tanto cambio de temperaturas, playa , aire acondicionado de los autocares , otra vez calor…me he medio resfriado y he perdido la voz casi dos días por completo, cosa que me he dado cuenta que a Sara no le ha disgustado mucho…

Tonteridas a parte, Porto Seguro es un pueblecito de pescadores con casas que no superan ni las dos plantas de altura, de mucho colorido en sus fachadas y bastante acogedor. Hay que decir que fue el primer pueblo en el que se instalaron los portugueses en la época colonial y que prácticamente construyeros ellos, o los indígenas de entonces me da a mi…

Por la noche vimos que montaban unas paraditas de productos típicos a lo largo del paseo marítimo, desde alimentación hasta collares y pulseras artesanales, de esas que tanto nos gustan.
No se aprecia muy bien, pero en ese momento habia una mantilla de arena flotando


 Al segundo día fuimos a visitar un pueblecito de al lado ( Arraial d’ajuda ) también bonito pero casi mas de lo mismo porque las casas típicas de pescadores se habían convertido el noventa por ciento en tiendas de souvenirs, cosa que ya cansaba un poco. Eso si, nada mas llegar al pueblo, ( el cual solo se accede en ferry, 3R$ cada uno, la vuelta gratis y después de montarnos en una furgona como la nuestra para llevarnos al centro ) nos preguntan unos medio hippies que vendían pulsericas en una plaza que de donde éramos. Total que acabamos bebiendo unas cervecillas un buen rato con ellos, ya que Gustavo ( peruano de unos cincuenta y tantos y que había estado diez años viviendo en España tenía ganas de hablar de este país y de Catalunya también,jejeje!!! Al cabo del rato volvimos hacia el albergue , después de cenar unas minipizzas buenísimas justo debajo y que ha sido de lo mas económico que nos hemos encontrado hasta ahora, 0.75R$ las de carne y 1,50 las de queso entre otras. Ala y después una ducha y a dormir…

niño brasileiro en el colegio catolico


Por las playas de Arraial d'Ajuda 

Fotos: Tipica mujer Brasileña en Arraial d'Ajuda con pasteles de Tapioca con coco, dulce de leche,... vamos de régimen!!  Catedral de Arraial s'Ajuda
 

jueves, 14 de octubre de 2010

de Buzios a Itaúnas, el pueblecito perdido de las dunas

Buzios es muy bonito, pero el tipo de turismo que buscamos en Brasil no es este. Vamos en busca de rincones diferentes y que recordemos por algo especial. En un rincón del estado de Espíritu Santos encontramos Itaúnas.

Para llegar a este pueblecito casi desértico viajamos de noche. La verdad es que nos estamos aficionando a viajar de noche ya que nos ahorramos la noche de hotel y los onibuses de Brasil son muy cómodos. Son semicama (existe executivo y normal) en ambas modalidades y así amanecemos en cada lugar por la mañana. Lo peor es que hace mucho frio dentro de ellos, pero suerte que tomamos “prestadas” unas mantas del viaje de Iberia de BCN a Rio (bueno seguro que ya las pagaríamos!!).


Llegamos a Itaúnas vía Vitoria (capital de Espíritu Santo). Cuando llegamos caminamos a las 6 de la mañana por las calles de Vitoria. Hay que decir que es una ciudad de edificios altos y bastante oscuros. De hecho es lo que nos estamos encontrando en las ciudades con población considerable de Brasil, por lo que la idea paradisiaca que se tiene desde España se aleja bastante. Incluso fuimos a la playa con las mochilas y después de decidir que no nos gustaba fuimos nuevamente a la estación para coger el primer bus una ciudad más al norte. Llegamos a Linhares. Cuando llegamos allí nos pasó lo mismo. Dormimos en un hotelillo de carretera muy básico, pero descansamos. Decidimos que a la mañana siguiente nos íbamos en el primer bus a la ciudad más próxima a Itaúnas (Conceiçao da Barra) que saliera de esta ciudad en la que estábamos donde a las 20.00h todo está cerrado y las casas tienes verjas electrificadas alrededor de las puertas de entrada. Nuestra estancia en el estado de Espirito Santo no nos estaba gustando. Finalmente cogimos uno de los 4 autobuses que salen al día hacia Itaúnas. Creemos que valió la pena.
Cuando llegamos a este pueblecito que tanto nos había costado llegar, encontramos a lugareños agradables, mucho calor, calles sin asfaltar, pero un pueblo medio cerrado en temporada baja y sin casi gente por las calles. Después de preguntar en algunas posadas para pasar la noche, en la más barata nos pedían 40R$, encontramos una especie de camping, la verdad que lo que ellos llaman camping, es la parcela que tienen en sus propias casas y las habilitan para acampar, pero ya nos valía y así de paso estrenábamos la tienda, por cierto nos cobro 20 R$. ( 8€ Más o menos ).

Este no es nuestro camping pero es una anecdota!!

 
Nuestro "camping" y la tienda. PD: esa noche nos llovió.... jajajaj






 
La verdad es que Itaúnas no se parecía a ningún otro pueblo de los que hasta el momento habíamos visto y sobre todo sus playas de dunas y es que está situado en medio de una reserva natural, fíjate tú! Es especial caminar por las dunas de arena blanca y subirte en ellas para ver a una banda los manglares de la reserva natural y a la otra el mar, siempre revuelto, con kilómetros y kilómetros de playas desérticas. Aquí les mostramos las imágenes.